domingo, 30 de mayo de 2010

Encriptacion WEP.

Una encriptación WEP (Wired Equivalent Privacy o Privacidad Equivalente a Cableado) es un tipo de cifrado, implementado en el protocolo de conexión Wifi 802.11, que se encarga de cifrar la información que vamos a transmitir entre dos puntos de forma que solo la sea posible tener acceso a ellos e interpretarlos a aquellos puntos que tengan la misma clave. En general, un router Wifi o un Access Point solo va a permitir el acceso a aquellos terminales que tengan la misma clave de encriptación WEP. Esta clave puede ser de tres tipos:
Clave WEP de 64 biTS: 5 Caracteres o 10 dígitos hexadecimales (''0 a 9'' ''A a F'', precedidos por la cadena ''0x''). Clave WEP de 128 bits: 13 Caracteres o 26 dígitos hexadecimales (''0 a 9'' ''A a F'', precedidos por la cadena ''0x''). Clave WEP de 256 bits: 29 Caracteres o 58 dígitos hexadecimales (''0 a 9'' ''A a F'', precedidos por la cadena ''0x''). La que más se suele usar es la de 128 bits, que ofrece un bien nivel de protección sin ser excesivamente larga y complicada; la encriptación WEP de 256 bits no es soportada por muchos dispositivos. Una clave de encriptación WEP se puede descifrar (existen programas para ello), pero para esto es necesario un tráfico ininterrumpido de datos durante un tiempo determinado (por cierto, bastantes datos y bastante tiempo). Evidentemente, cuanto mayor sea el nivel de encriptación y más complicada sea la clave más difícil va a ser de descifrar, no se tarda lo mismo (a igualdad volumen de datos y tiempo) en descifrar la clave de una encriptación WEP de 64 bits que una de 128 bits, no existiendo además entre ambos una relación aritmética, es decir, que no se tarda el doble en descifrar una clave de encriptación WEP de 128 bits que una de 64 bits. A pesar de que es posible descifrar estas claves de encriptación, no debemos pensar que sea fácil ni rápido. Una buena clave de encriptación WEP de 128 bits (por no decir una de 256 bits) puede llegar a ser prácticamente indescifrable si nos hemos asegurado de que sea lo suficientemente complicada. La mayoría de los programas para descifrar claves están basados en una serie de secuencias más o menos lógicas con las que empieza a atacar a nuestro sistema hasta entrar en el. Evidentemente, una clave del tipo 1234567890 tarda segundos en ser localizada, pero a nadie se le ocurre (o se le debería ocurrir) poner esta clave. Debemos evitar claves que contengan secuencias relacionadas con nosotros (fechas, nombres, lugares), así como frases típicas, ya que es lo primero que intentan este tipo de programas. Esto no solo es válido para una clave WEP, sino para cualquier tipo de clave que pongamos. También debemos evitar claves fáciles, como secuencias consecutivas de teclas o números.

Juan Guerra.
EES.
Seccion: 01

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